“Salí de la U. de Santiago y me hice un animal de la consultoría”

Jun
29
2016

Mauricio Ríos es Ingeniero Civil Industrial de la U. de Santiago y desde junio de 2012 es gerente general de Everis Chile, empresa consultora líder en tecnologías de la información con presencia en varios países, como España y Estados Unidos.

Con doce años en la compañía –antes trabajó para Ernst and Young Consulting,  este egresado del Departamento de Ingeniería Industrial, quien también es director de la Fundación País Digital, realizó sus estudios de MBA en el selectivo y exigente Instituto Tecnológico de Massachusetts, una de las tres mejores universidades a nivel mundial, donde actualmente estudian sólo 50 estudiantes chilenos.

Este destacado profesional, primera generación universitaria en su familia, nos recibe en su amplia oficina de Everis Chile, ubicada en el Santiago Down Town, a pocas cuadras de La Moneda.

Con profunda convicción, y orgullo, relata su ascendente carrera en la empresa y la inigualable experiencia que tuvo la oportunidad de vivir en el MIT de Estados Unidos en 2010, donde llegó a ser estudiante de varios Premios Nobel de Economía o destacados académicos como Simon Johnson. También conoció en persona a varios grandes de la industria tecnológica, entre ellos Mark Zukerberg, fundador de Facebook, o el actual gerente general de General Electric, Jeffrey Immelt, sucesor de Jack Welch, denominado el “CEO del siglo XX”.

Antes de titularse, Mauricio Ríos cuenta que ya trabajaba como consultor. “Salí de la U. de Santiago y me hice un animal de la consultoría”, confiesa.  El profesional se autodefine como un “soñador despierto”.   Siempre pensó en egresar de la U. de Santiago e irse a estudiar a Estados Unidos, a mejorar su currículum.

¿Por qué decidió dedicarse a ser consultor?

“Yo tenía muy claro que con las herramientas que me dio la carrera, no era ni chicha ni limonada. Egresé pensando, y siendo muy crítico al respecto, en que era un océano de conocimientos con un centímetro de profundidad. Además nunca me gustó el área sistémica. El managment es un arte, no son ecuaciones. Es contar con habilidades más blandas”.

“La formación del Departamento de Ingeniería Industrial de la U. de Santiago es buena para un perfil de consultor, siempre y cuando se cuente con las competencias actitudinales correspondientes”

“Yo soy flexible y dúctil, puedo hacer varias cosas, pero si me ponen a hacer algo muy específico, con profundidad, no lo voy a hacer bien. Entonces dije, la tengo fácil: seré consultor”.

Entonces vio una oportunidad en el perfil de la Ingeniería Civil Industrial para desarrollar una carrera a su medida y en lo que más le gustó…

“Me vino fenomenal con mi perfil de Ingeniero Civil Industrial, bien dúctil, diverso, para asumir proyectos de rediseño de procesos, o el proyecto de diseño de gestión para un banco, o diseñar un modelo de comisiones para un canal de distribución en el retail. Esto es lo mío”.

¿Por qué no estudió Ingeniería Comercial?

“Yo quería ser Ingeniero Civil, y trabajar con corbata. Ser gerente y estar en los directorios”.

¿Qué implica ser un Ingeniero Civil Industrial consultor?

“La consultoría es una industria que brinda muchas oportunidades, es muy desafiante, pero te tiene que gustar y trabajar duro, muy duro. Si es necesario trabajar veinte horas para terminar un determinado proyecto, e incluso dormir en la oficina, se hace. En Everis lo hemos hecho”.

“Es una industria en la que no hay monotonía, en la que se finaliza un proyecto y se empieza otro totalmente distinto”.

Probablemente algunos estudiantes quisieran seguir sus pasos. Desde su perspectiva, ¿qué debería hacer el Departamento de Ingeniería Industrial para facilitarles la tarea?

“Mi recomendación sería agregar un semestre para entregar las competencias en consultoría, donde se formen las habilidades blandas para ser consultor, sin nuevos contenidos. De esta forma, se impregnarán de esas competencias actitudinales que mencioné, y tendrán herramientas para desenvolverse en problem solving, gestión de riesgo, gestión de productividad, PMO, gestión de proyectos, además de las habilidades soft”.

A juicio de Mauricio Ríos, a la carrera de Ingeniero Civil Industrial de la U. de Santiago, sin modificar la actual malla curricular, se le podría  dar mayor valor agregado y, por ende, aumentar las oportunidades laborales en un área en la que los egresados del plantel, por ahora, no tienen mucha cabida.

“Actualmente la consultoría tiene una alta demanda. Un joven recién egresado que trabaje en esto, después las empresas se lo pelean, porque son altamente productivos”, asegura.

Claramente, por lo que usted señala, el consultor debe ser un profesional que debe reaccionar rápidamente…

“Así es. No es despegar un avión en una pista de dos o tres kilómetros, donde se necesita espacio y tiempo para tomar velocidad y potencia. En consultoría estás en un portaviones, o despegas en una pista corta o te caes al agua. Esa es la exigencia”.

Mauricio Ríos explica que las grandes corporaciones recurren a consultores como Everis cuando sus propios equipos profesionales, que provienen de las mejores universidades, no han sido capaces de resolver un problema que afecta la rentabilidad de la compañía. “Por eso necesitan de nosotros respuestas rápidas y la mejor solución posible, no la óptima. El cliente pide que actúes con innovación, con mucha eficiencia, no me está dando una pista de tres kilómetros para despegar”.

Por tratarse de empresas internacionales, debe ser requisito esencial manejar el idioma inglés…

“En consultoría el inglés es fundamental, sobre todo cuando se trabaja con grandes empresas globales.  Es imprescindible que los egresados cuenten con certificación TOEFL”.

¿Qué oportunidades de vinculación universidad – empresa visualiza en este sector?

“En mi área, en servicios, se puede tener una vinculación universidad – empresa fenomenal. El Departamento, incluso podría invitar a compañías como la nuestra a impartir cursos o realizar análisis de casos reales, que es lo que hacemos en Everis con la U. de Concepción y la U. Federico Santa María”.

Mauricio Ríos cree que una mayor vinculación con el mundo empresarial incrementaría el sentimiento de orgullo y pertenencia de los estudiantes hacia su Casa de Estudios. En ese sentido, propone, a modo de ejemplo, realizar tres charlas mensuales con egresados del Departamento u otros destacados profesionales en cargos gerenciales de distintos niveles, instancia que permitirá a los futuros ingenieros industriales conocer las distintas realidades a las que se enfrentarán.

“Vivir eso, como estudiante, es impagable. Tenemos un tejido empresarial para hacer algo similar, en el Departamento, a lo que me tocó vivir en el MIT, a escala local”.

¿Cuál es su mensaje para los estudiantes del Departamento de Ingeniería Industrial?

“Yo, proyectándome en los actuales estudiantes del Departamento de Ingeniería Industrial, les diría, primero, hay que soñar harto. Hay que trazarse metas ambiciosas y pensar en grande, con harta energía y pasión en la vida. Las cosas no se dan fácil y no llegan solas”.

“El Departamento debe instar a los estudiantes pensar en grande, aunque su realidad y contexto social no favorezcan esa actitud”.

“Cuando uno trabaja con honestidad, con hartas ganas y con harta pasión, hay una recompensa. No es suerte, es el resultado de un trabajo bien hecho”.

Mauricio Ríos invita a los estudiantes, futuros ingenieros, a buscar empleo, en lo posible, en organizaciones que estén orientadas a la meritocracia.

“Cuesta encontrarlas en Chile, pero las hay, Everis es una de ellas sin ir más lejos. Prueba de ello es que su gerente general tiene 37 años de edad, es egresado de la U. de Santiago, hijo de trabajadores, primera generación de profesionales de su familia, e hijo de la Educación Pública”, concluye.